Esto no es como me lo contaron

O de cómo ser la madre que nunca pensaste que serías


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La pisci de mayores

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Ojazos se hace mayor, mucho, cada día. Lo veo en las fotos en las que ya tiene cara de niño grande, lo oigo en sus frases (su “quiero beber leche” nos dejó literalmente con la boca abierta), lo percibo en su manera de moverse. También en sus rabietas… Y, como pasa con todo en esta vida, el crecimiento supone cambios: mi pececillo ha pasado a la pisci de mayores.
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Crianza en dos tiempos

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Leía yo hoy a Fina la Endorfina contar que ha creado junto a su chico, Maurici Torra, una nueva red social para padres llamada Bitmater  porque, en palabras de él, “me doy cuenta en la oficina que los que somos padres tendemos a hablar del churrumbel/es, y los que no son padres nos huyen, y con razón”. Y si pienso en mi día a día veo que así es: estoy todo el tiempo con la crianza a cuestas. Hablo de crianza con mi compañera que tiene un hijo adulto joven, con mi amiga que comparte horas de trayecto y que aún no tiene hijos, con mis amigas blogueras y con las whatsapperas… quizá con el que menos hablo de crianza es con mi propio marido. Sigue leyendo


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Mi cajita Nonabox de enero

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Llegó el final de enero y con él la visita del mensajero más dicharachero: el que me trae la preciosa cajita morada de Nonabox. Este mes las ágiles manitas de Ojazos abrieron prestas el paquete… pobre, si se lo va a quedar casi todo el primo nuevo.

¿Queréis saber qué llevaba nuestra cajita?: Sigue leyendo


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Paternidad y divorcio

Paternidad-y-divorcioHace unas semanas reflexionaba acerca de qué suponía la decisión de tener hijos en una pareja y daba mi opinión acerca de si debía ser consensuada o no. Pero, ¿qué pasa cuándo, una vez tomada esa decisión, el amor se acaba o la convivencia se hace insoportable? ¿Qué ocurre con los hijos cuando los padres se divorcian?

En el contexto social actual me atrevo a decir que todos tenemos amigos o conocidos divorciados y, también, que gran parte de ellos son padres. Antes de sentarme a escribir este texto he consultado esta nota de prensa sobre los divorcios en España del Instituto Nacional de Estadística. Es la última publicada y contiene estadísticas relativas al año 2013. De todos los datos que contiene (7 páginas dan para mucho) los mássignificativos para el objeto de esta entrada son los siguientes: Sigue leyendo


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Abuelos

Antes que madre fui hija y también nieta y bisnieta, aunque sólo a la mitad. Tuve un padre ausente que decidió que no quería estar en nuestras vidas y media familia que terminó de desaparecer con una muñeca de comunión recogida en Correos con una nota manuscrita “No te preocupes, tus abuelitos te vieron hacer la comunión”. En mi mente de 9 años me pregunté, y me sigo preguntando, cómo podían creer que me preocupaba la ausencia de alguien que no estaba nunca. Alguien que, de haber querido, hubiera podido hacerlo porque mi madre, clara como es, siempre dijo que podían vernos.

Los azares del destino nos llevaron de vuelta a casa de mis abuelos maternos y pasé a tener, en la práctica, dos madres y un padre, una relación de complicado encaje por el fuerte carácter de todos los protagonistas de la historia, incluyendo el mío. Crecí en un chiscón del Barrio de Salamanca de Madrid, subiendo cinco pisos para dormir cada día, con el cariño infinito de un abuelo que se fue demasiado pronto y la zapatilla atinada de una abuela con un genio de armas tomar. Sigue leyendo


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Pido perdón

Me pregunto en qué momento nos metieron en la rueda y nos creímos que no teníamos el poder, cuándo dejamos que fuera otro el que tomara el mando a distancia de nuestra vida y decidiera cuál es nuestra programación. Trabajos, horarios, casas, opiniones, obligaciones, tantas, que nos esclavizan y no dejan que disfrutemos de lo importante: de la gente, de la piel.

Hoy quiero pedir perdón.

Empezaré por esos amigos para los que nunca tengo tiempo, los que me siguen invitando a sus fiestas, los que me escriben para intentar quedar, los que saben de mi vida por la redes sociales, por el blog, quienes han sido muy importantes y que, sin embargo, hace meses que no están físicamente. También a esos que no son tan amigos, que te encuentras aquí o allá, con quienes cruzas alguna frase que finaliza con A ver si nos vemos, nos llamamos la semana que viene pero la semana que viene no llega nunca y lo repites como un mantra cuando, 6 meses después y de nuevo por casualidad, te vuelves a encontrar… la semana eterna.

Quiero pedir perdón a mi madre por no descubrir la forma de decirle las cosas, por no saber explicarle desde la tranquilidad mis decisiones con respecto a mi maternidad, por no hacerle ver que eso no significa que esté etiquetando la suya, que yo la respeto y respeto pedía también. Sigue leyendo


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Pido respeto

Yo tengo un hijo, solo uno. Es un bebé guapo, de grandes ojos azules y risa contagiosa. Es, además, un bebé simpático que se lleva a la gente de calle. Está sano. Lo quiero tanto tantísimo que, aunque me gustaría tener otro hijo, tengo pánico a no quererle igual. Tengo un hijo porque quise tenerle, no porque tocara o porque se me pasara el arroz, sino porque su padre y yo acordamos, en lo que creo que es el acto de amor y generosidad más grande, juntarnos para traerle al mundo.

Desde el mismo momento en que la prueba de embarazo dio positiva tomé la decisión de ajustar mi vida a las necesidades de la lentejita que comenzaba a crecer dentro de mí. Por tanto, desde ese día nos hemos separado en contadas ocasiones por cuestiones de ocio. Entiendo que es sano que mi pareja y yo sigamos teniendo nuestros momentos, pero, siempre que es posible, se ven enriquecidos con su presencia. Él es un bebé sociable que conoce y reconoce a nuestros amigos, quienes, a su vez, lo quieren como si fuera un sobrino y nosotros somos unos papás felices y orgullosos que no dejamos de tener vida social (aunque, obviamente no sea la misma de antes). Sigue leyendo


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La decisión de tener hijos

¿Quién lleva la voz cantante en la decisión de tener hijos? ¿Es siempre un consenso? ¿Puede llegar a separar a una pareja?

En nuestro caso, tener un hijo fue una decisión consensuada, se trataba de algo que ambos teníamos claro. De hecho, es algo que hablamos en el inicio de nuestra relación, cuando aún no éramos ni siquiera pareja. Para mí era muy importante que la persona que estuviera a mi lado pensara tener hijos en un futuro porque yo estaba segura de que quería tenerlos, venía en el pack y no era negociable ni se podía pensar más tarde. Si mi marido me hubiera dicho en aquel entonces que no quería ser padre o que no lo tenía claro no hubiera llegado a ser mi novio porque la maternidad era algo que yo sí quería vivir. Sigue leyendo


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Obstáculos

Llegó al trabajo aquella mañana como un día más pero no iba a ser un día cualquiera, una llamada de la encargada las puso sobre aviso: “Creo que me van a despedir”  el pitido insolente del teléfono nos alertó a las demás al tiempo. Y la despidieron. Así, de un rato para otro 14 años de dedicación dejaban de valer. No se trataba de que ella trabajara mal, una mera razón económica bien argüida por el propietario del local la dejaba en la calle. Impotentes, las otras cuatro participábamos de la injusticia desde el otro lado del invisible hilo. Nadie dijo que la vida fuera justa, pero a veces es demasiado injusto ver cómo se ceba con los mismos y la cola del paro no es desconocida en su casa. Ahora no sabe por dónde tirar, pero por ella y por su familia tiene que buscar un camino cada día.

Igual que se levanta cada mañana otra de ellas y afronta su ya no reducida jornada laboral, obligación que asume consciente de que, de no hacerlo, hubiera tenido que prescindir de su trabajo. Sufre por perderse un sólo segundo de la vida de su hija, porque estar separadas es regalar demasiado a quien no entiende que estar más horas no ayuda a ser más eficiente, sólo te hace más infeliz. Y nos lo cuenta a través de ese sistema de mensajería desde el que hace unos meses nos dio la increíble noticia “Está en el hospital”.
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Golpes

Hace un par de días el móvil sonaba en mi bolso mientras regresaba a casa. “¿Dónde estás?”- sonó apremiante la voz de mi marido al otro lado- “Me voy para el hospital, se ha dado con la mesa y sangra mucho”. No era nada grave, Ojazos se había dado un golpe tonto con el canto de la mesa de centro del salón, pero la sangre es muy escandalosa y papá creía que quizá serían necesarios uno o dos puntos. Por fortuna no lo fueron, sólo tiene una pequeña herida en el labio superior, muy parecida a la de Harry Potter solo que en horizontal que está cicatrizando a la velocidad del rayo (chiste para fans) porque la piel joven es lo que tiene. Sigue leyendo