Esto no es como me lo contaron

O de cómo ser la madre que nunca pensaste que serías

Pido respeto

39 comentarios

Yo tengo un hijo, solo uno. Es un bebé guapo, de grandes ojos azules y risa contagiosa. Es, además, un bebé simpático que se lleva a la gente de calle. Está sano. Lo quiero tanto tantísimo que, aunque me gustaría tener otro hijo, tengo pánico a no quererle igual. Tengo un hijo porque quise tenerle, no porque tocara o porque se me pasara el arroz, sino porque su padre y yo acordamos, en lo que creo que es el acto de amor y generosidad más grande, juntarnos para traerle al mundo.

Desde el mismo momento en que la prueba de embarazo dio positiva tomé la decisión de ajustar mi vida a las necesidades de la lentejita que comenzaba a crecer dentro de mí. Por tanto, desde ese día nos hemos separado en contadas ocasiones por cuestiones de ocio. Entiendo que es sano que mi pareja y yo sigamos teniendo nuestros momentos, pero, siempre que es posible, se ven enriquecidos con su presencia. Él es un bebé sociable que conoce y reconoce a nuestros amigos, quienes, a su vez, lo quieren como si fuera un sobrino y nosotros somos unos papás felices y orgullosos que no dejamos de tener vida social (aunque, obviamente no sea la misma de antes).

Respeta mis tiempos

Respeta mis tiempos

Esta mañana hemos llevado a la guarde un globo en cartulina con nuestra frase para el Día del Niño. Anoche, mientras la escribía, reflexionaba sobre lo poco que respetamos la infancia. Así que como persona, sobre todo, pero también como madre hoy quiero pedir respeto para los niños que lo serán por pocos años, que serán bebés aún menos tiempo y que no pidieron venir. Respeto para sus trastadas y ocurrencias, para sus rabietas, para sus ratos de locura porque ellos no entienden de convenciones sociales, no comprenden que hay cosas que solo se hacen en casa y así tiene que ser. Pido respeto para sus opiniones y decisiones, para su hambre o falta de ella, para su gusto en la moda, para su proceso evolutivo, su crecimiento, su maduración. No les obliguemos a quemar etapas convirtiéndoles en adultos en miniatura. Comprendámoslos. Basta de control, de exigencias, démosles libertad. Establezcamos límites claros, concretos y realistas. Dejémosles explorar. No los alejemos de nosotros, enseñémosles a divertirnos juntos. Miremos el mundo a través de sus ojos. Disfrutemos de ese escaso y valioso tiempo en que la inocencia llenará su mirada.

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Autor: Let

Me llamo Leticia, Let para los amigos, y siempre he querido escribir. Tengo montones de libretas con bosquejos de historias que se han quedado congelados. Tengo una novela en camino que algún día llegará.

39 pensamientos en “Pido respeto

  1. Encantada de leerte de nuevo, me gusta tu forma de escribir, comparto la manera de ver la maternidad, pero lo que más me gusta es ese mensaje de respeto a nuestros peques, que con su inocencia, nos redescubren una forma de ver el mundo, son sencillos y nosotros, “los adultos” , lo complicamos todo

    • A veces me asusta la forma en que algunos adultos tratan a los peques. Me asusta y me apena a partes iguales porque se pierden tanto que no se dan cuenta de los pobres que son. Mil gracias por pasarte preciosa. Un besote.

  2. Me ha encantado Leticia, pienso igual que tu, pásate si te apetece por mi blog humilde y poco currado aún pero con ideas claras …http://bluematernitydreamblogspot.com . Ah, yo tengo cuatro hijos, el amor se multiplica, los quieres igual no lo dudes. UN abra9

  3. Me ha gustado mucho este post. Estoy totalmente de acuerdo contigo, los niños son niños y como tal tienen que explorar, jugar, etc…
    Me ha gustado leerte!

    • Gracias, así da gusto escribir. Ojalá cada vez seamos más los que nos demos cuenta de esto y dejemos que los niños sean niños, que para las rigideces ya estamos los adultos. Un abrazo.

  4. Olé!! Asi debe ser, los niños deben ser niños hasta que ellos estén preparados para dejar de serlo… Y no les etiquetemos en buenos o malos… A lo mejor un niño “bueno” no se está comportando como lo que es….

    • Ay, lo llevamos tan impreso en el ADN que es muy difícil no etiquetarles. Intento ser muy consciente de todo los que le digo a mi hijo y sobrinos, que son los niños con los que más interactuo, y corregir ese tipo de expresiones que lo único que hacen en encasillarles y atorar. Nadie dijo que fuera fácil, ¿verdad? Muchas gracias por tu comentario. Un abrazo.

  5. Tienes toda la razón, cuántas veces les exigimos más de lo que les pertoca… Por cierto, no temas no querer al segundo tanto como al primero, le querrás igual, ese amor sale y no hay iguales, ni más ni menos. Yo también temía lo mismo, pero desde luego los quiero a los dos con locura. Un beso!

    • Imaginas que nuestro jefe, marido, hermana o madre tuviera ese nivel de exigencia con nosotros. No se lo permitiríamos. Usamos una doble vara de medir muy peligrosa y luego nos echamos las manos a la cabeza en la adolescencia. Hay que pensar las cosas antes.
      Gracias por pasarte (y por disipar mis miedos). Un beso.

  6. ¡Bravo! No puedo estar más de acuerdo contigo. En todo. Genial explicado. Mil veces he pensado exactamente igual ante comentarios hacia Mara. Un beso enorne, preciosa 🙂

    • Por suerte Mara tiene unos papás muy conscientes, no hay peligro. No podemos encerrarles en una burbuja para que el entorno sea siempre el más adecuado pero, desde luego, haciendo el trabajo de casa será más fácil la consecución del éxito. Muchísimas gracias por pasarte linda. Un besote enorme.

  7. Que razón tienes. Hay que respetarlos porque ese es el comienzo para enseñarles lo que es el respeto y regalarles una buena educación, que es un tesoro de valor incalculable

    • Amén. Repiten lo que ven en casa y el que no lo ve es porque no quiere verlo. Así que a seguir dando ejemplo, que ellos son el espejo en el que mirarnos. Muchas gracias por pasar. Un abrazo.

  8. Precioso y totalmente de acuerdo!!! respetemos su tiempo…y añado ….que tendriamos que transportarnos de vez en cuando … y volver a disfrutar plenamente, sin tapujos ni verguenzas. Un beso y encantada de leerte

    • La conexión con el niño interior es tan importante, permitirte disfrutar, sentarte en el suelo y ver el mundo desde su altura. Eso no significa que no haya límites, por supuesto que tiene que haberlos, pero lo deseable es que no sean absurdos y nos quememos en riñas ridículas. Muchas gracias por venir y comentar. Un beso.

  9. uf me has puesto la piel de gallina desde el primer momento porque yo también siento que quiero tanto a mi hija que a veces pienso que si le damos un hermanito o hermanita no le podré querer igual. Me siento fatal por pensar eso pero no lo puedo evitar.
    Y también la tuvimos porque quisimos tenerla, porque la queríamos desde antes de existir, no porque ya era lo que tocaba.
    Y como te ocurre a ti también me hierve la sangre al ver en mi día a día a tantos niños y niñas que sufren en sus carnes las frustraciones de sus padres, su falta de tacto y de paciencia, sus pocas muestras de amor…

    De verdad, me ha encantado lo que he leído porque en definitiva me siento muy identificada con lo que reclamas.

    Un besazo guapa.

  10. uauuu…es cómo si lo hubiera escrito yo misma….tengo un peque también, sólo uno….y le amo con locura y ahora que ya no es un bebé, y he pasado mi tiempo con él, me reafirmo en mi decisión de dejar mi puesto en la empresa familiar, que no entendía mi necesidad de pasar con mi niño todo el tiempo posible….es lo mejor que he hecho en mi vida…y pienso cómo tú, que la vida familiar ha cambiado y desde luego, la mayor parte de las veces, nuestro peque está incluido en los planes de sus padres, pq queremos aprovechar al máximo ese tiempo que se escurre entre los dedos…y creo que es lo mejor, es un niño sociable, divertido, encantador y enriquecido por su contacto con adultos.
    Un saludo!
    Núria

    • Ay Núria, muero de envidia en este mismo momento: Ojazos recaló en la guarde a punto de cumplir 5 meses y allí sigue. La comprensión está sobrevalorada, jajaja, hay que hacer lo que te dicta el corazón. Nuestros bebés sólo lo son unos pocos meses y niños unos pocos años, poner unos buenos cimientos está en nuestras manos. Muchas gracias por pasarte. Un saludo.

  11. Nada que añadir!!

  12. A la mayoría de la gente se les olvida que son niños, a la abuelaboom sin ir más lejos el otro día en Imaginarium se le olvidó, la peque jugaba y claro, tiró un par de cosas y va ella y me dice que qué pasa, yo iba a eso a que la peque probase y comprarle algo, así que se lo dije: qué esperas, es una niña!!!!!!! Y oye, lo entendió, pero a veces se nos olvida.
    Gran post.
    Besitos

    • Ay, las abuelas… unas porque se pasan, otras porque no llegan, entre la creencia de que están para malcríar y la férrea disciplina debe haber un intermedio que les cuesta encontrar. Tengo una de cada. El trabajo es difícil, si ya lo es para nosotras imagina para ellas que son de otra generación en la que las cosas eran completamente diferentes.

      Gracias por pasarte. Un besote.

      • Entonces soy de tu club una de cada, pero si tengo que elegir me quedo con el extremo que vuelve a ser una niña cada vez que se pone a jugar con la peque.
        La conciliación cada día es más utópica.
        Ánimo!

  13. Tienes toda la razón! Los niños aprenden a su ritmo y es cierto que a veces los presionamos comparando los progresos de otros peques…

    • Entre la presión de la comparación y la exigencia de perfección les tenemos fritos. Hay que ser un poquito más espontáneo… ellos y nosotros. Gracias por pasarte. Un abrazo.

  14. Quiero decirte que me ha gustado tanto, que te lo pido para mi discurso de mañana en el 25 Aniversario de la Convención de los Derechos del Niño organizado por Unicef. ¿Te importa?

  15. CHAPEAU!
    No hay más.
    Besazoooooo

  16. Tienes toda la razón del mundo. Pienso igual que tu. me gusta mucho tu blog. Un saludo

  17. Oh my God! Pero qué obra maestra me he perdido estos días!!!! Me quito el sombrero, querida, pedazo de entrada. No me extraña la acogida!
    Estos últimos días estoy presenciando, muy a mi pesar, unas faltas de respeto al niño que me ponen los pelos de punta. No sé en qué momento esta sociedad se deshumanizó, pero ojalá tu mensaje llegue muy lejos y sirva para volver a ser humanos. Comparto!

    • Pues ojalá. Es fundamental que respetos a TODOS los humanos, niños, adultos, ancianos, pero es especialmente delicado en el caso de los peques que están formando su personalidad y son como arcilla en nuestras manos. De cómo les tratemos depende buena parte del futuro de nuestra sociedad, menuda responsabilidad de la que no nos molestamos en ser conscientes.
      Muchas gracias por volver por aquí. Missyou honey. Un besote.

  18. Veo que no soy yo sola a la que le echa para atrás un segundo por el mismo motivo… Pensamos que es imposible querer a 2 (o 3 o 4…) personitas, como amamos a nuestros pequeños. Tendremos que comprobarlo… 😉
    Tu reflexión sobre el respeto magnífica y de acuerdo al 100%. Hemos creado un mundo donde los niños son los últimos siempre. Donde tienen que aguantar normas estúpidas porque solo tiene cabida un mundo adulto. En el que si tienes hambre o sueño te aguantas porque “no es el momento”. En el que si vas a cenar a un restaurante o de viaje en avión hay que estar quietecito para no molestar… (Aunque conozco adultos que no logran conseguirlo y aún así no se les da un azotito…).
    Se que es difícil cambiar el mundo, pero muchar personas haciendo pequeñas cosas consiguen grandes pasos. Y por lo menos en nuestro hogar nuestros hijos tendrán respeto, y lucharemos por conseguirlo en el resto de su entorno, incansablemente.
    Un abrazo! Muacks!

    • Como le decía a Carol, no son sólo los niños también nos molestan los ancianos, en general cualquier persona que condicione nuestra manida independencia. Nos hemos inventado un mundo ideal de adulto “joven” o “de mediana edad” en el que podamos ir a eventos sociales sin tener ninguna “carga” a nuestras espaldas. Carga que, si nos ponemos así, fuimos nosotros para esos ancianos que ahora queremos apartar y que seremos también para esos peques que nos molestan. Hay que tener conciencia de lo que uno hace. Yo sé qué mundo quiero para mi hijo y sé que tú quieres uno parecido para la tuya. Si nos vamos encontrando y entre todos nos esforzamos por cambiar las cosas estoy segura de que lo conseguiremos.

      Un beso enorme preciosa y a por el segundo.

  19. ¡Claro que es posible! Y te lo dice una que también tuvo dudas de que se pudiese querer tanto. Es algo maravilloso. El respeto por cualquier ser humano para mi es lo más importante, es una de mis premisas y es algo que intento enseñar a mis princesas cada día. Si hay respeto el resto viene rodado. Precioso post. ¡Un besazo!

    • Muchas gracias mi linda Nat. Respeto, respeto y respeto. Tenemos tantas expresiones y comportamientos insertos en el ADN que hay que hacer un ejercicio de consciencia para no olvidarse de él. Es difícil, pero no imposible, sólo hay que poner atención.
      Tus princesas y tú sois bonitas bonitas y con el ejemplo de madre (seguro que padre también pero no tengo el placer) que tienen no me cabe duda de que serán muy buena gente. Un besote enorme.

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