Esto no es como me lo contaron

O de cómo ser la madre que nunca pensaste que serías

La decisión de tener hijos

11 comentarios

¿Quién lleva la voz cantante en la decisión de tener hijos? ¿Es siempre un consenso? ¿Puede llegar a separar a una pareja?

En nuestro caso, tener un hijo fue una decisión consensuada, se trataba de algo que ambos teníamos claro. De hecho, es algo que hablamos en el inicio de nuestra relación, cuando aún no éramos ni siquiera pareja. Para mí era muy importante que la persona que estuviera a mi lado pensara tener hijos en un futuro porque yo estaba segura de que quería tenerlos, venía en el pack y no era negociable ni se podía pensar más tarde. Si mi marido me hubiera dicho en aquel entonces que no quería ser padre o que no lo tenía claro no hubiera llegado a ser mi novio porque la maternidad era algo que yo sí quería vivir.

Pero no todas las mujeres lo tienen tan claro como lo tenía yo, ni en uno ni en otro sentido. Es posible que ellas mismas no sepan si querrán tener hijos o que piensen que la decisión de sus parejas se puede modificar con el paso del tiempo juntos. Mi experiencia (ojo, la mía, me baso solo en lo vivido en mi entorno) me dice que hay cosas con las que es mejor no experimentar porque la paternidad es una elección de vida, no lo olvidemos, una experiencia que conlleva muchos sacrificios y renuncias, que puede sacar lo peor y lo mejor de nosotros con sólo unos segundos de diferencia y que puede alejar a la pareja por cuestiones de crianza. Un hijo puede ser motivo de grandes fricciones, sobre todo en esos largos días sin dormir, cuando cada pequeño roce se hace enorme distorsionado por el cansancio.

Hablar de paternidad, de crianza, se ha convertido en un habitual de mi rutina. Hace un par de días coincidía con un compañero en el autobús y hablábamos de nuevo de lo duro que se hace nuestro horario, llegando tan tarde a casa porque ambos vivimos muy lejos del lugar donde trabajamos. Me contaba que sufre cuando no llega a dar el beso de buenas noches, que siempre va buscando no perder el autobús o el tren y me vi reflejada en lo que contaba. ¡Cuánto le entendí! ¡Cómo le entendí!

A raíz de esta conversación me puse a reflexionar sobre los tipos de hombre que tengo en mi vida, amigos o conocidos, y cuál es su relación con la paternidad o crianza. Cada vez hay más hombres y mujeres corresponsables, que han dejado de pensar que la crianza de los hijos es meramente una cuestión femenina para ser una cuestión familiar, como debe ser. Pero observo también comportamientos que me dejan perpleja: mujeres que no contaron con sus maridos a la hora de decidir traer un hijo al mundo y que los forzaron entre “chantajes” y súplicas convirtiendo la paternidad en una obligación más que en un placer (cansado, pero placer), obligación que en unos casos deciden tomar con gusto y que, en otros, se convierte en motivo de fuertes disputas por la poca implicación del padre que no quería serlo; hombres que no quieren tener hijos, que lo tienen tan claro que no se dejan convencer y acaban huyendo de la relación porque ser padre conlleva un peaje que hay quien no quiere pagar; y por último, están los padres ausentes, los que desaparecen para no volver jamás, como el mío.

¿Hay que consensuar, pues? Siempre. Cuando se está en pareja esto es cosa de dos y entre dos es más fácil sobrellevar problemas y disfrutar alegrías.

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Autor: Let

Me llamo Leticia, Let para los amigos, y siempre he querido escribir. Tengo montones de libretas con bosquejos de historias que se han quedado congelados. Tengo una novela en camino que algún día llegará.

11 pensamientos en “La decisión de tener hijos

  1. Sobre todo que no es una obligación, no se tienen hijos porque es lo que toca, sino porque se quieren, no son un capricho ni mucho menos una forma de salvar la relación…

  2. Desde luego tiene que ser muuuuy consensuado. Es un estado muy bonito, ser padre o madre, pero tiene que ser algo completamente voluntario y deseado, porque realmente tener un hijo es duro y sacrificado y si no lo deseas con toda tu alma, puede ser complicado… Yo siempre tuve clarísimo que quería ser madre y durante la relación con el que es ahora mi marido era una conversación normal el hablar de cuándo tuviéramos hijos, era algo que venía implícito en nuestra relación, hasta que llegó el momento adecuado.

  3. Gracias por ser como eres Leti. En el amor y en la familia si no hay consenso, el GPS pierde la señal…
    Lo más importante en mi vida son mi mujer y mis hijos y siempre actuo en conseciencia para darles lo que siento por ellos.

  4. Para mi es una decisión de dos, un proyecto de dos, el proyecto más bonito de dos personas que se aman. Pero entiendo que haya gente que no lo comparta. Como todo en una relación, lo importante es estar de acuerdo. También te digo que conozco casos en los que hace años tenían claro que la maternidad/paternidad no iba con ellos y ahora son unas mamis o unos papis estupendos. ¡Todo puede pasar!

  5. Yo también lo tengo claro, no es mi hija, siempre es nuestra hija. Es cosa de dos y es imprescindible que lo sea desde el noviazgo, es algo que no puede ir a cambiarse.
    Bravo Leti!!!!

  6. Viva el consenso! Genial. De acuerdo en absolutamente todo contigo. Y ánimo con el horario, Let! Mucha fuerza! Besos

  7. Aquí el que decidió que había llegado la hora de traer churumbeles al mundo fue el papá de mi bichilla, por lo que desde antes de ponernos a hacer prácticas él ya estaba casi más implicado en esto de la crianza que yo. Y así sigue. Vamos, que tiene el instinto maternal más desarrollado que yo y me ve fallos como madre “everywhere”.

  8. Yo y mi marido no lo planeamos, pero cuando llegó nuestra pequeña la verdad que sobrepasó nuestras expectativas. Es duro ser padre pero para nosotros lo mejor que nos ha pasado.

  9. Hola Leti, no sé si se busca un consenso, pero es como todo en la vida.
    Cuando uno elige compartir con alguien su vida las cosas que uno desea se ponen sobre la mesa y uno comparte con el otro un camino, un deseo, ganas, dudas, etc. comparte todo o casi todo porque somos dos individuos y siempre lo seremos.
    Cuando uno pierde la individualidad, pierde la “distancia” con respecto al otro que nos permite evolucionar individualmente dentro de la pareja y aportar nuestro “único” punto de vista como ser humano irrepetible.
    Sigue adelante!!!

  10. Pingback: Paternidad y divorcio | Esto no es como me lo contaron

  11. Tienes mucha razón, hay hombres que se implican y otros que no demasiado. Yo me estoy viendo ahora en ese caso y lo que más me molesta es que fue él quien me convenció para tener hijos, porque al principio yo tenía mis dudas.
    Besazos.

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