Esto no es como me lo contaron

O de cómo ser la madre que nunca pensaste que serías

La maternidad de la A a la Z: con C de Colelitiasis

14 comentarios

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Con la maternidad he ido añadiendo palabras nuevas a mi vocabulario, de algunas comprendí el significado por deducción (¿qué iba a ser el colecho sino dormir con el bebé?) y otras han tenido que explicármelas los médicos.

No sabes lo que puede doler algo ajeno hasta que te conviertes en madre. Lo que haya podido dolerte tu pareja, un amigo, hasta tu propia madre, se queda en nada cuando una pequeña personita llega a tu vida con esa total dependencia de ti. En la revisión del niño sano de los seis meses tuvimos el primer susto importante: al Ojazos le palparon el hígado y el bazo agrandados y le prescribieron un análisis de sangre y una ecografía. Con el primero descartamos algo grave (“como una leucemia”, me dijo la pediatra suplente sin despeinarse y yo me quedé pasmada) y con la segunda encontramos un inesperado resultado: Colelitiasis. La colelitiasis son piedras en la vesícula.

Os habéis quedado ojiplaticos, lo sé sin veros la cara porque así también me quedé yo. Cuando cuentas que tu hijo tiene piedras en la vesícula lo primero que dice todo el mundo es “¿tan pequeño?” Los médicos con los que me he encontrado me han dicho que es más común de lo que pensamos, que en hospitales grandes en los que ven muchos niños como La Paz en Madrid no es tan infrecuente, pero, claro, para saberlo hay que hacer una ecografía que es una prueba muy específica y que sólo se prescribe si se sospecha “de algo”.

La colelitiasis de mi hijo es asintomática. Si no hubiera tenido el hígado y el brazo agrandados como consecuencia de un proceso vírico común (en aquel momento estaba finalizando un catarro) no lo hubiéramos sabido. No le molesta y, de momento, no reviste mayor importancia. De continuar así, asintomática, su cuerpo podría reabsorber las piedras o, incluso, podría convivir con ella el resto de su vida sin que ocurriera nada. Le controlan en digestivo con revisiones rutinarias cada seis meses. El único momento en el que me permito pensar que ha podido empeorar es el día anterior a esa visita al hospital, sólo durante un segundo, nada más. Porque no sabes cuánto duele algo ajeno hasta que te duele un hijo y sólo la perspectiva ya es insoportable.

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Autor: Let

Me llamo Leticia, Let para los amigos, y siempre he querido escribir. Tengo montones de libretas con bosquejos de historias que se han quedado congelados. Tengo una novela en camino que algún día llegará.

14 pensamientos en “La maternidad de la A a la Z: con C de Colelitiasis

  1. Vaya cielo!! Ya lo siento, pero como te han dicho, ojalá se quede así, asintomática…un beso grande

  2. Hola Leticia!
    Yo creo que padecemos de exceso de información. A pesar de ser una persona que prefiere saber a no saber, a veces, me pregunto si saber de más no os hace sufrir de innecesariamente. Está claro que si lo sabes lo puedes vigilar, lo puedes ir controlando para que no te de “una sorpresa” pero por otra parte vives siempre con el temor de esa sorpresa que, en muchos de los casos, no se llega a producir jamás y entonces es cuando me pregunto, ¿de que nos sirve saber tanto? ¿para sufrir antes de tiempo?
    En todo caso, lo dicho, será que tengo madera sufridora… soy de las que elige saber, aunque duela.

    Y tienes toda la razón del mundo, el dolor ajeno es otra cosa cuando es un hijo tuyo quien lo padece. Un abrazo y que no sea nada! Nuria

    • En nada se quedó Nuria, tan felices volvimos de la última revisión. Yo, al igual que tú, soy de las que opina que mejor saber. Pero sufrir lo justo, eh. La vida no hay que tomársela demasiado en serio, que entonces se hace muy cuesta arriba.
      Un abrazo fuerte.

  3. Pingback: La maternidad de la A a la Z: con H de Hijo | Esto no es como me lo contaron

  4. Hola Leti! No sabía que los bebés también podían tener piedras en la vesícula. Coincido es que a veces no somos concientes del dolor de otros hasta que somos mamás…
    Esperemos que no sea nada, que se reabsorban y que sólo sea una anécdota en la vida de Ojazos… Te mando un abrazo fuerte!

    • Hola Pao. Qué ilusión leerte por aquí, agradezco enorme que me hayas escrito.
      El mundo de los bebés nunca deja de sorprendernos, ¿te das cuenta? Cuando me lo dijeron flipé. La buena noticia de esta semana es que las piedras se han reabsorbido… que no era nada, pero ya que carecía de importancia, mejor que no estén.
      Un abrazote y gracias por venir y comentar.

  5. Ojalá siga así, asintomático, y haces muy muy bien en mantener la cabeza fría y no dejarte llevar por los dramatismos que son tan y tan propios en las madres.
    Un abrazote bien fuerte!

  6. No sabes cuanto me alegro de que la colelitiasis haya desaparecido. ¡Besos!

  7. Pingback: Con V de Verónica, un epílogo para mi Maternidad de la A a la Z | Esto no es como me lo contaron

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